Entrevista a Daniela Cortés: Atreverse siempre a subir la copa del árbol más alto.

Por Karol Ovares y Priscila Gonzalez

Agosto significa un mes sumamente especial para la embajada de Más Mujeres en UX en Costa Rica. En agosto de 2019 se realizó la primera reunión de la comunidad por lo que en este 2020 estamos muy felices de llegar y celebrar nuestro primer año. ¡Estamos de fiesta!

Por esta razón, no encontramos mejor candidata para la entrevista de la Mujer UX del mes que Daniela Cortés, fundadora y embajadora de esta comunidad en Costa Rica.

Además durante el mes de agosto celebramos el mes de las madres en Costa Rica por lo que quisimos hacerle un doble homenaje por su destacada labor como mamá.

A Dani como le decimos de cariño, le tenemos muchísima admiración y agradecimiento, por atreverse a soñar y hacer realidad este proyecto que tanto nos ha permitido crecer y aprender a nivel profesional y personal.

A continuación, les compartimos una reseña de esta entrevista tan amena que realizamos con muchísimo cariño que además pueden ver de manera completa en el siguiente enlace.

1. Para empezar, ¿Quién es Daniela Cortés?, contanos un poco de tu historia y cómo llegó el diseño de experiencia de usuario a tu vida.

A nivel personal se considera una persona feliz que está satisfecha con los logros que ha alcanzado hasta el momento. Considera que como persona es importante reconocerse también lo que ha costado conseguir las cosas. Dani se convirtió en mamá muy joven y nos cuenta que esa labor ha sido su principal motor de vida para seguir aprendiendo y creciendo, sin estancarse o caer en zonas de confort.

La comunidad de Más mujeres en UX le ha ayudado a crecer de una manera inimaginable principalmente por la interacción con las chicas que la conforman tanto en Costa Rica como en otros países.

Dani sabe muy bien que le esperan muchos más retos y respuestas a lo largo de la vida, pero esto solamente alimenta sus ganas de seguir aprendiendo.

A nivel profesional como parte de su trayectoria nos comenta que estudió Diseño Publicitario y trabajó muchos años en agencias hasta que después de varios años las ganas de seguir creciendo la llevaron a entender que necesitaba algo más, por lo que entró en un proceso de exploración que la llevó a estudiar Project Management.

Le encanta el arte y todo lo relacionado con sistemas de impresión, lo cual la llevó a emprender en su propio negocio por varios años con temas de papelería para eventos especiales lo que además le sirvió muchísimo para conocer sobre la forma de trabajar con clientes de manera directa.

Posteriormente sintió que era el momento de hacer la transición al área digital, por lo que decidió empezar a estudiar Desarrollo Web, lo cual confiesa que al inicio no fue algo que le apasionara pero le funcionó mucho para tener la capacidad de comprender los lenguajes de los programadores para poder enfocar mejor su trabajo.

A partir de esta experiencia, continuó explorando y buscando información sobre áreas que le podían funcionar a nivel profesional. Por recomendación de una amiga, hace casi 4 años pudo crear contacto con Gretchen Hütt quien se dedica al UX y le ayudó a comprender en qué consiste el diseño de experiencia de usuario, lo cuál le llamó muchísimo la atención y la motivó a buscar cursos online.

Actualmente, cursa un diplomado online en Arquitectura de información y UX en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde se siente muy feliz por todo el conocimiento e intercambio cultural con sus compañeras.

2.¿Cómo fue ese primer acercamiento a la comunidad de Más Mujeres en UX y qué te impulsó a traer la iniciativa a Costa Rica?

Tras quedar con la “espinita” sobre en qué consistía el UX empezó a seguir comunidades en Facebook, grupos de estudio y buscar todo lo relacionado al tema tanto en Costa Rica como a nivel internacional. Cuando empezó a seguir el grupo de UX Costa Rica vio una publicación de Laura Escudé donde hablaba sobre la comunidad de Más Mujeres en UX en otros países y promoviendo la intención de escribirles a las fundadoras en Chile para buscar la posibilidad de traer la comunidad a Costa Rica.

A pesar del susto por ser un área desconocida Dani se animó y pudo entrar en contacto con Mariana Valenzuela y Carolina Sepúlveda fundadoras de la comunidad.

De este primer contacto resalta la importancia del orden al momento de ingresar y querer formar una nueva embajada en otro país, ya que desde la organización tienen un proceso muy claro sobre cómo hacer esta introducción y enseñar sobre el sentido de la comunidad.

La metodología del trabajo está plenamente enfocada en el comportamiento y necesidades de las mujeres que las conforman, escuchando sobre qué intereses tienen y cómo quieren que se desarrollen las actividades.

“Conocerlas a ustedes, a las fundadoras y otras chicas de la comunidad me ha ayudado a incluso exigirme más y a pensar en que tengo más retos que cumplir y que no sé todo, no tengo las respuestas de todo pero quiero seguir aprendiendo”

3. ¿Cómo fue la experiencia de empezar un proyecto de este tipo y ver qué cada día más personas creen y se unen a él?

Dani destaca que la emoción es el sentimiento que está presente desde que inició con este sueño de traer la comunidad a Costa Rica. De la misma manera, admite que el inicio sintió inseguridad que cada persona siente en todo nuevo proyecto.

“Me acuerdo que para la primer reunión, que fue en el Café de los Deseos, no pude dormir nada el día antes porque tenía el temor espantoso de que no llegara nadie pero al final pensé: no importa, si llega una, dos o veinte no importa porque al final la comunidad poco a poco va a ir creciendo. Al final, el saloncito se llenó, con chicas que eran nuevas para la comunidad de UX como con chicas experimentadas en el área”

En esa primera reunión hubo muchísima conexión entre las asistentes donde en un espacio seguro pudieron compartir sobre sus experiencias y dudas, algo que Dani no había podido encontrar y ver antes.

Posterior a esta primera reunión surgió la oportunidad de continuar haciendo las reuniones en las cuales hemos tenido el agrado de ver como ha ido creciendo la participación de manera importante, ya sea a nivel presencial como virtual, como lo han sido nuestras reuniones en los últimos meses por la situación actual de la pandemia.

“Ahora las reuniones no las podemos hacer presenciales pero al ver tantas chicas conectadas y compartiendo sus experiencias, sus comentarios al final de las charlas yo siento que eso es como gasolina. Creo que hablo por todas que eso nos llena”

4. ¿Por qué considerás que es importante pertenecer a una comunidad conformada por mujeres profesionales especializadas en el área diseño + tecnología?

Dani nos cuenta que actualmente vivimos en una sociedad donde no se motiva lo suficiente a las mujeres para incursionar en carreras tecnológicas, donde va de la mano el miedo a tomar riesgos. Ella siente una gran admiración por las chicas que sin dudarlo se animaron a tomarlos pues desde nuestra infancia se ha visto diferenciadas ciertas actividades según estereotipos, nos pone de ejemplo lo que sucede en el recreo, donde a los niños se les anima a subirse al árbol más alto y brincar lo más que se pueda, por el contrario a las niñas se les ha enseñado a quedarse más quietas y no ensuciarse, donde en cierta forma ese estilo de crianza se ha visto reflejado a la hora de tomar ciertos riesgos en la vida adulta.

Hoy en día las comunidades de chicas en este tipo de áreas están jugando un papel muy importante ya que motivan a jóvenes a incursionar en carreras tecnológicas con el fin de abrirles la mente en optar por un futuro en ámbitos tecnológicos, así mismo les permita descubrir nuevos rumbos y explorar en diferentes ramas, ella nos da el ejemplo de diseño de experiencia de usuario donde existen diferentes caminos por tomar según nuestras habilidades.

“Yo jamás pensé que al estudiar diseño gráfico posteriormente iba a incursionar en una carrera tecnológica”

Otro aspecto importante de las comunidades como espacio valioso es la visibilización de las participantes, donde las reuniones permiten exponer sus sentimientos, la constante retroalimentación y experiencias cotidianas en su día a día.

5. +Mujeres en UX-CR está por cumplir un año pronto, nos podrías contar ¿Cuáles han sido los mayores retos y aprendizajes que has tenido durante el proceso?

El reto inicial fue a nivel mental, en el cual surgió la pregunta: ¿Será que esto va a gustar y hace falta en Costa Rica?. Esta interrogante rápidamente se contestaría por sí sola cuando en cada reunión las chicas se iban muy contentas e intercambiaban sus números de teléfono.

El siguiente reto fue buscar los lugares físicos donde realizar las reuniones ya que las empresas desconocían cuál es nuestra labor como comunidad. Actualmente, ese aspecto ha mejorado al realizar las reuniones por medio de plataformas digitales, sin embargo, no es la misma experiencia de poder vernos de forma presencial y compartir un café después de reunirnos.

Ella nos cuenta que en los aprendizajes como comunidad está el haber aprendido el valor de ser vulnerables, el abrirnos, ser honestas y exponer los retos que hemos tenido a nivel personal así como las inseguridades.

Otro aprendizaje ha sido el poder que tenemos nosotras las mujeres en hacer amistad, donde sobrepasamos las fronteras físicas y hemos establecido lazos culturales con las demás embajadas en un espacio seguro en el cual podamos compartir esas experiencias e intercambiar nuestro contacto, así como la visibilización de lo que hacen las costarricenses diseñadoras en otros países.

6. Este mes de Agosto, también celebramos a las madres, para vos que sos madre: ¿Cuál ha sido tu experiencia como mujer profesional, empoderada y el ser madre a la vez? y al mismo tiempo ¿Qué mensaje le darías a las chicas que sienten que tienen que escoger para llegar al éxito?.

“Trabajar y ser mamá es un reto, sí se puede, pero a veces uno tiene que combatir con el hecho de que no somos perfectas… Me encanta ser mamá y trabajar pero a veces estoy cansada y está bien sentirse así”

Dani nos cuenta que tuvo esa conversación recientemente con una mamá colega, donde generalmente a las mujeres se les ponen esa carga extra de tener que lidiar con ser la mejor profesional, la mamá perfecta, el hacer ejercicio, estudiar, tener la casa en orden, donde la misma sociedad nos ha implantado ese rol de perfección y tenemos que aprender a dejar esa búsqueda de la perfección a un lado.

Además nos da el consejo de encontrar un espacio para cuidarnos como mujer de manera individual y no sentirse culpable ni juzgada.

Nos cuenta que hace unos años atrás, en entrevistas de trabajo, tenía que escoger los trabajos según la respuesta a la pregunta de ¿A qué hora finaliza la jornada laboral respetando la hora?, esto porque su prioridad siempre ha sido la de ver a su hijo y tener un balance en su vida personal y laboral.

Con mucha humildad, Dani nos comparte desde su experiencia que tampoco está mal el tener que escoger nuestro camino como mujeres. Si no queremos ser mamás, está bien o si quisiéramos ser ambas -tanto mamás como profesionales- no debemos dejar que las críticas negativas influyan en nuestro estilo de vida. Así mismo, nos invita a disfrutar cada etapa de la vida según nuestras decisiones y dejar de lado el perfeccionismo ya que conlleva una carga extra a no equivocarnos y eso está mal porque aprendemos muchísimo de nuestros errores.

“Tenemos que aprender a relajarnos un poco y tratar de no ser nuestro primer enemigo, como mamás, como mujeres y como profesionales”

Cerramos este capítulo con estas palabras sabias de Dani, una gran mentora que trasciende esa gran inspiración profesional que sentimos al haberse arriesgado en subir a la copa del árbol más alto, fundando la comunidad de Más Mujeres en UX Costa Rica y nos enseña que tenemos que dejar de lado esa búsqueda de la perfección que tanto nos obligan y buscamos alcanzar, sino más bien nos invita a realizar pausas, aprender de nuestros errores las veces que sean necesarias, respirar y aceptarnos tal y como somos porque esa maravillosa esencia es lo que nos hace mujeres únicas.

Como parte de la comunidad te damos las gracias porque día a día aprendemos qué podemos hacer la diferencia.

¡Gracias Dani!